En Colombia, las temporadas de lluvias (abril-mayo y octubre-noviembre) traen cambios significativos que afectan a nuestras plantas. La preparación adecuada marca la diferencia entre un jardín que prospera y uno que sufre.
Drenaje: tu primera línea de defensa
El encharcamiento es el enemigo número uno durante las lluvias. Asegúrate de que todas tus macetas tengan agujeros de drenaje y usa sustrato con buen drenaje (perlita, arena gruesa, corteza).
Protege las plantas sensibles
Algunas plantas no toleran la humedad excesiva:
- Suculentas y cactus: mueve bajo techo o alero
- Plantas con hojas aterciopeladas: protege del agua directa
- Orquídeas montadas: verifica que no acumulen agua en la corona
Dato clave: Las enfermedades fúngicas aumentan un 300% durante la temporada de lluvias. Aplica fungicida preventivo cada 15 días.
Aprovecha la lluvia
No todo es malo. La lluvia trae nitrógeno natural y es perfecta para trasplantar, sembrar semillas y propagar esquejes. La humedad ambiental alta beneficia a las plantas tropicales.
Calendario de mantenimiento
Antes de las lluvias: Poda, trasplanta, aplica fungicida preventivo.
Durante: Revisa drenaje diariamente, reduce fertilización, vigila plagas.
Después: Limpia hojas, reanuda fertilización, divide plantas que crecieron mucho.